Cada envase, comprobado.
Sin abrir ninguno.

Inspección por termografía e inteligencia artificial que verifica el sellado del 100 % de tu producción a la velocidad de tu línea. Los envases mal sellados se rechazan antes de salir de fábrica.

Inspección térmica: cada envase, verificado.

Un sellado por inducción deja una huella térmica. Cámaras termográficas la capturan al paso de cada envase y la inteligencia artificial la compara en tiempo real con el patrón de un sellado correcto: si un envase no ha sellado bien, se detecta y se rechaza en línea, sin frenar la producción.

Sin detener el envase. Sin abrir el tapón. Sin muestreos: se inspecciona el 100 % de la producción.

Huella térmica: Sellado correcto
Sellado correcto
Huella térmica: Temperatura baja
Temperatura baja
Huella térmica: Disco ausente
Disco ausente
Huella térmica: Disco roto
Disco roto

Los fallos de sellado provocan un cambio en el patrón de temperatura, y ese cambio se puede detectar.

Qué detecta

Los fallos de sellado tienen tres orígenes. La inspección térmica detecta los fallos, envase a envase. Y aprende: un error nuevo se enseña al sistema.

En la selladora
  • Temperatura alta: exceso de potencia, zonas derretidas o quemadas
  • Temperatura baja: potencia insuficiente para sellar
  • Bobina equivocada o inadecuada
  • Potencia mal ajustada
  • Distancia al envase mal ajustada
  • Velocidad de la cinta excesiva o variable
  • Selladora desalineada
En el tapón y el envase
  • Tapón torcido o pasado de rosca
  • Par de cierre insuficiente o irregular
  • Presión desigual: molde sin zona plana, rosca sin contacto a 360°, envase o tapón deformados
  • Zona de sellado irregular
  • Zona de sellado contaminada por el producto
En el disco
  • Ausencia de disco
  • Disco roto, rasgado o doblado
  • Disco doble
  • Disco invertido
  • Disco descentrado
  • Disco sin contacto con la boca del envase
  • Materiales de envase y disco incompatibles

Y lo más útil: cada fallo apunta a su causa. Los que nacen en el operario — bobina equivocada, potencia o distancia mal ajustadas, velocidad de cinta cambiada — se corrigen con formación por parámetros. Los que vienen de otra máquina de la línea — tapón torcido o pasado de rosca por la taponadora, par de cierre irregular, zona de sellado manchada por la llenadora — se resuelven aguas arriba, no en la selladora. Los de la propia selladora — exceso o defecto de temperatura, desalineación — se ven en la huella térmica antes de que afecten a la producción. Y los de los materiales — disco ausente, roto, doble o invertido, molde de tapón sin zona plana, envase deformado, materiales incompatibles — llegan ya de tu proveedor: detectarlos a tiempo evita devoluciones y una reclamación con datos. Saber de dónde viene el error es la mitad de resolverlo.

Integrada en tu línea.

Se coloca sobre tu cinta transportadora, después de la selladora, y trabaja coordinada con ella: enclavamiento, señales de error, rechazo automático del envase mal sellado, registro de imágenes y parada de la línea ante errores repetidos. Trazabilidad del sellado, envase a envase.

InspecciónIR + IAEnvaserechazado
La línea, de izquierda a derecha. Selladora por inducción, inspección térmica y rechazo automático del envase marcado. El operario no interviene.
100 %de la producción inspeccionada
< 1 mde cinta: se instala en tu línea actual
300/minhasta 300 envases por minuto, según materiales
Ø20–100mm de tapón, y otros diámetros bajo prueba

Cómo la ponemos en marcha.

Prueba con tus envasesAntes de comprar, con tus tapones y envases, a la velocidad real de tu línea: confirma qué errores se detectan y a qué velocidad.
Instalación sobre tu cintaSin obras: menos de un metro lineal, integración eléctrica y de señales con tu selladora y tu línea.
Formación de tu equipoCualquier operario la maneja desde la pantalla táctil. Un formato nuevo se da de alta con una muestra de envases.

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Hablamos.

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